Marcos Moshinsky y la física nuclear en México

Falleció hace unos pocos días uno de los científicos mexicanos e investigadores de la UNAM más destacados, que no sólo aportó conocimientos y labores valiosísimas para el país en un área, sino en dos. ¡En dos! Ser un científico dedicado en cuerpo y alma a una disciplina requiere mucha energía. Pues ahora imagine, querido lector, que usted destaca en otra cosa, diferente aunque complementaria a su área maestra.
Marcos Moshinsky fue un mexicano de excepción. Sus padres, judíos de Ucrania, emigraron a México cuando Marco tenía tres aí±itos. Aquí fue donde se graduó como físico, en la UNAM. Después obtuvo su doctorado en la Universidad de Princeton bajo la supervisión de Eugene Paul Wigner, un Premio Noble de Física, nada más. Vecino de Copilco, cerca de Ciudad Universitaria, hizo mucho por la ciencia y su divulgación en México.
Por supuesto que Marcos tuvo méritos por sí mismo. Ayudó a entender el comportamiento de los constituyentes nucleares, auxiliado por una simplificación genial que considera que el núcleo puede ser descrito como si se tratara de partículas unidas por resortes, el denominado "oscilador armónico". Imaginen lo mucho que le dio a la física nuclear en México. También propuso más ideas importantes en física que no menciono para no volver interminable este escrito.

í‰l fue un científico mexicano respetadísimo en el extranjero. Tuvo varias pláticas con Albert Einstein y con su anterior maestro, Eugene Wigner. Marcos Moshinsky ha sido un científico de primera línea y ha publicado cerca de 250 trabajos, incluyendo 4 libros. Recibió todos los premios científicos en México e importantes reconocimientos internacionales. Perteneció a 11 academias científicas y fue editor fundador de la Revista Mexicana de Física de 1952 a 1967. Contribuyó en forma fundamental al desarrollo de la física en México y Latinoamérica y dirigió a cerca de 40 estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado.
Además de estos logros académicos, nunca se aisló de la sociedad en que vive. Desde hace varios aí±os manifestó con claridad sus ideas, tanto sobre temas científicos y su impacto social, como sobre asuntos muy generales, a través de innumerables artículos periodísticos. A nivel internacional esta faceta de su actividad también fue reconocida. En 1991 recibió, a través del Dr. Vladimir Man'ko, la medalla Sarkharov por su continuo apoyo a los derechos humanos en la Unión Soviética durante los 70's y 80's.
Sin embargo, no sólo en física hizo aportaciones significativas. En álgebra propuso ideas sobre la simetría y la teoría de grupos por lo que recibió uno de muchos premios de su vida. Por cierto, él donó el dinero del Premio Príncipe de Asturias en 1985 a los damnificados del sismo de ese mismo aí±o.
Forjó muchísimos especialistas que ahora lo respetan y admiran; trabajó con generosidad y entrega verdaderas, siempre para México. No lo digo yo, lo dicen ellos a quienes siempre apoyó. Este hombre impactó de manera tan profunda la ciencia para beneficio de México que será recordado siempre en nuestro país.
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Que orgullo que México tenga científicos tan buenos, es una pena que este señor haya fallaecido, pero aún quedan muchas mentes brillantes en nuestro país, solo es cuestión de darles la oportunidad de que brillen, y sin dinero desafortunadamente es casi imposible. Podemos tener mucho otros Marcos Moshinskys en México pero hay que apoyarlos!!