
La ciudad semi paralizada y atemorizada por la epidemia de influenza porcina y a lueguito un sismo de 5.7 grados en la escala de Richter. ¡No manches! Lo único que puedo decir es ¡aí±aí±ita, qué mello!
De por sí, yo ya estaba jodida por la influenza, ya que tengo dos nií±as, por las cuales es más que nada la preocupación. Estando en la oficina con mi enana, en un pinche quinto piso, me agarró el sismo y me sentí la mujer más desprotegida, vulnerable y jodidamente nada.
Agradezco a mi familia más cercana la preocupación de comunicarse conmigo al saber lo débil que soy ante un fenómeno de esta magnitud. Y agradezco también a la vida porque todos mis seres queridos y mis dos seres más amados están con vida.
___________________________________________________________________________________________________
Alonso de Ercilla y Zúí±iga (1533-1594)
__________________________________________________________________________________________________
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces


















2 respuestas hasta ahora ↓
1
Karina
// Martes 28 Abril 2009 a las 9:57 am
Sí, definitivamente nos ha llovido sobre mojado con esto de la crisis económica, después la influenza y para cerrar con broche de oro un temblorcito. Yo estaba trabajando cuando empezó el temblor, pero en Puebla, y he de confesar que a mi me dan pánico, pero gracias a Dios iba caminando y cuando me senté ya casi había terminado el temblor. Pero bueno, el planeta se está cobrando todo el mal que le hemos hecho, ni modo
2
totocayo
// Jueves 27 Agosto 2009 a las 3:28 pm
la persona que escribio esto, le da mucho miedo esta situacion ya que veo un profundo terror a las pandemias;
suerte a todos
Escriba un Comentario