¡Qué mellooo!… sólo un sismo nos faltaba

La ciudad semi paralizada y atemorizada por la epidemia de influenza porcina y a lueguito un sismo de 5.7 grados en la escala de Richter. ¡No manches! Lo único que puedo decir es ¡aí±aí±ita, qué mello!
De por sí, yo ya estaba jodida por la influenza, ya que tengo dos nií±as, por las cuales es más que nada la preocupación. Estando en la oficina con mi enana, en un pinche quinto piso, me agarró el sismo y me sentí la mujer más desprotegida, vulnerable y jodidamente nada.
Agradezco a mi familia más cercana la preocupación de comunicarse conmigo al saber lo débil que soy ante un fenómeno de esta magnitud. Y agradezco también a la vida porque todos mis seres queridos y mis dos seres más amados están con vida.
___________________________________________________________________________________________________
Alonso de Ercilla y Zúí±iga (1533-1594)
__________________________________________________________________________________________________
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces
Entradas relacionadas
2 Las respuestas »
Deje a una respuesta
Artículos(RSS)
Sí, definitivamente nos ha llovido sobre mojado con esto de la crisis económica, después la influenza y para cerrar con broche de oro un temblorcito. Yo estaba trabajando cuando empezó el temblor, pero en Puebla, y he de confesar que a mi me dan pánico, pero gracias a Dios iba caminando y cuando me senté ya casi había terminado el temblor. Pero bueno, el planeta se está cobrando todo el mal que le hemos hecho, ni modo
la persona que escribio esto, le da mucho miedo esta situacion ya que veo un profundo terror a las pandemias;
suerte a todos