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Ambigú

El día de la boda de mi hermano, mi abuelo- refiriéndose, con mucho desdén y ningún empacho, al ambigú que le habían ofrecido-, aconsejó al padre de la novia- y generoso proveedor del <<banquete>>-: <<Dígale a mi hija, que está en la cocina, que le fría un huevo o lo que usted guste, porque estas pendejadas ni llenan...>>.

El vocablo ambigú nos llega del francés y significa, por un lado, <<ambiguo, equívoco, ambivalente>>, y por ello también se refiere a una comida mixta, compuesta por varios platillos que se  disponen al mismo tiempo y, por extensión, a una cena o algún tipo de entretenimiento que se acompaña con esta variedad gastronómica, muy popular entre la clase media alta de la Inglaterra de los siglos XVII y XVIII. En México, designaba a veces un buffet o, más frecuentemente, a una vianda de bocadillos de diversas materias y calidades, que se sirve en veladas más o menos formales.

Esta palabra, con rescoldos del afrancesamiento porfiriano, resulta siempre un poco pomposa y un mucho desmesurada cuando se contrastan sus magros fiambres con los irrefrenables apetitos del mexicano, acostumbrado a expresar y compartir su regocijo con un borrego a la barbacoa o una desbordante olla de mole.

Por eso, en tono de sorna, las lenguas afiladas le llaman también hambrigú, debido a la sensación de vacío que produce en algunos estómagos desacostumbrados a esas <<poquiteces>>, como el de mi abuelo y, lo confieso, también el mío.

algarabía


El amor es tan importante como la comida. Pero no alimenta.

Gabriel García Márquez (1927-?) Escritor colombiano.


La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.


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