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¡Día de muertos, tradición prehispánica!

Los orí­genes de la celebración del dí­a de en México son anteriores a la llegada de los espaí±oles.

Hay registro de celebraciones en las etnias Mexica, Maya, Purépecha, Nahua y Totonaca. Los rituales que celebran la vida de los antecesores se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace 3000 aí±os.

En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizan la muerte y el renacimiento.

Al llegar a América los espaí±oles en el siglo XVI se aterraron por estas prácticas y en un intento de convertir a los nativos del nuevo mundo hicieron coincidir las ceremonias prehispánicas con las festividades católicas del dí­a de todos los santos y todas las almas. En la actualidad, el dí­a de se festeja el 02 de noviembre y comienza desde el 01 de noviembre en la noche.

La UNESCO declaró esta festividad como patrimonio de la humanidad el 07 de noviembre de 2003, en una ceremonia realizada en Parí­s, Francia. La distinción se obtuvo por ser una "obra maestra del patrimonio oral e intangible de la humanidad". Se trata de una de las festividades más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, así­ como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza dentro de los grupos indí­genas del paí­s.

Para que no se pierda o sufra cambios drásticos en su contenido original, es indispensable que nosotros los adultos o los que somos padres de familia transmitamos esta tradición a las siguientes .

Espero que  con este breve escrito les haya dejado claro lo que significa esta majestuosa festividad.

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1 Las respuestas »

  1. Sabia paciencia:

    Somos afortunados en tener una cultura tan colorida y tan rica en espiritualidad, mistisismo y que nos enlaza tanto.

    Ciertamente que la muerte es parte del ciclo de vida y la única verdad contundente que nos ha de ocurrir pero estoy totalmente de acuerdo contigo en que no debemos de dejar de festejar ésta nuestras tradiciones y hacerlas trascender a todas nuestras generaciones. Es un concepto más de permanencia en este planeta, lo que se recuerde de nosotros.
    En la costumbre de mí familia, aparte de todo lo que pongamos, mi madre me acostumbro a poner elementos símbólicos: sal, agua, harina y una vela. Ella decía: lo demás son gustos que hubieran querido disfrutar en vida.

    Pongamos nuestra ofrenda para que nos recuerden algún día en ella.

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