Salvemos al mundo — Acción 3

La regla más importante para hacer más habitable nuestro entorno urbano: conducir menos.
Yo sé por experiencia propia que el transporte público en México tiene muchos defectos:
- los taxis colectivos (combis, microbuses y camiones) no son limpios (ni en cuestiones de higiene ni en cuestiones de combustión) ni confortables,
- la conducción del chofer deja mucho que desear,
- el servicio de rutas de transporte no es eficiente, pues no hay horarios establecidos para el arribo a las paradas, ni se han establecido éstas de manera organizada y congruente, ni están publicadas para poder anticiparlas conexiones entre ellas,
A pesar de todos etos defectos y dentro del "caos organizado" que es tránsito vehicular de nuestras ciudades, muchos podemos predecir un tiempo estimado para la llegada a nuestras citas, pues de alguna manera es regular el tiempo que nos toma diariamente llegar a nuestros destinos. Tan mal, tan mal no está.
Aunque los coches consumen ahora un 20% menos combustible que hace 20 aí±os, aun así, el transporte es responsable en México de un tercio de las emisiones de CO2. ¿Cómo podemos ayudar a reducir estas emisiones? Con menos autos, por supuesto.
Claro que el programa capitalino "Hoy no circula" funcionó levemente al inicio de su implantación. Sin embargo, con la compra de más automóviles posteriormente, el efecto en el tránsito se redujo, sin lugar a dudas. Aquellos que están a favor de ese programa gubernamental claman que el índice de contaminantes sí disminuye de manera significativa. No es mi intención entrar en la polémica de esta medida. Sólo quiero hacer notar que la lógica ya ha cambiado: ahora hay más vehículos circulando que antes.
Sí, hay muchos coches en nuestras ciudades y tal parece que las calles no pueden albergar más. Por más obra en las calles que se haga para desahogar el tránsito, siempre hay un nudo en algún lado, especialmente en las confluencias de dos vías importantes.
Muchos nos preguntamos qué puede hacer un granito de arena como nosotros para lograr un cambio en la ciudad. Hay dos cosas que sí podemos hacer:
- En vez de viajar al trabajo o a la escuela solos en nuestro automóvil, busquemos hacerlo en pareja o en grupo. El Periférico va repleto de autos con un solo pasajero: el conductor. ¿Podrías organizarte, querido lector, con tus compaí±eros de trabajo o de escuela? Seguro alguien va por tu mismo rumbo. Seguro que sí. Una semana conduces tú, otra semana, tu compaí±ero de viaje.
- Los datos cantan: está comprobado que uno de cada diez viajes que se realizan en coche en la ciudad es para moverse menos de 500 metros, una distancia que prácticamente todos podemos cubrir saludablemente caminando. Si fuéramos a pie en todos los desplazamientos de menos de dos kilómetros, podríamos ahorrar a México casi mil millones de litros de combustible al aí±o. Yo no establecería, sin embargo, que el beneficio más significativo sería el del combustible: el medio ambiente en la Ciudad de los Palacios sería mucho mejor, con menos tránsito, más personas saludables, menos estrés y menos agresividad en el colectivo ciudadano.
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Estoy de acuerdo en lo que comentas pero desgraciadamente y no soy pesimista soy realista con este problema,se ha hablado infinidad de veces de lo mismo y la situación sigue igual ó peor,a la gente economicamente bien establecida le vale mother este y mchos otros problemas que con un granito de arena que cada uno de nosotros pusiera seria menos grave la situación.Sin embargo las personas
( SOBRE TODO LAS MUJERES ) que cuentan con un medio de trasporte van a la tienda de la esquina en su Toyota ó su Honda,en fin cada cabeza es un mundo.
No podemos entrar en generalizaciones y sí en proponer acciones para mejorar las condiciones ambientales de nuestra ciudad. Cada idea que se vierte es como una gotita de agua que va haciendo una sutil pero indeleble marca en la conciencia de los humanos. La educación esta basada precisamente en la repetición y soy de la idea de seguir proponiendo y repitiendo hasta el cansancio. Es la manera en la que podemos aprender. Soy mujer y eso no me quita en absoluto ni una pizca de conciencia; tengo automóvil y sin embargo me desplazo al trabajo en transporte público, ciertamente que el transporte público tiene mucho por hacer, pero el Metrobus es un transporte eficiente, el Metro con todo y sus olores y su saturación también resuleve en gran parte el problema.Tal parece que la demanda rebasa a la oferta. Se realizan constantemente obras viales, se construyen nuevas rutas de Metro, del Tren Ligero, y siempre son rebasados. SI con mayúsculas, debemos de caminar, los trayectos cortos y no contaminar. La propuesta es meter en cintura a los microbuseros, verdaderamente obligarlos a tomar cursos que los preparen para percatarse de que tratan con gente y no con ganado, porque es como nos tratan. Hay mucho por hacer y las autoridades deberán tomar nota de todas nuestras propuestas.
Nuestra megaciudad sigue creciendo, cada segundo nace un nuevo ser y a ese ritmo deben crecer nuestras propuestas y acciones para mejorar las condiciones de vida de nuestra ciudad. En el estado de México ya están los proyectos y la construcción para mejorar el transporte de dos trenes suburbanos, uno que va de Chalco a Ixtapaluca y otro en Ecatepec. En el D.F. también está la construcción de nuevas rutas del Metrobus, insisto, las obras no paran y es un poco el pensar que ambos lados deben de participar, los usuarios que somos nosotros debemos de utilizar menos nuestros autos, caminar trayectos cortos, afinar nuestros automóviles, etc.Pensemos que esto será para nuestro propio beneficio, hagámoslo.
Al observar el desarrollo de ésta noticia me es grato compartir que algunas de nuestras propuestas e ideas son escuchadas.
Es una realidad la sustitución de los microbuseros salvajes que circulaban por Reforma por un transporte digno, limpio y confortable; acaba de iniciar esta primera semana de agosto, conductores uniformados, aseados y atentos circulando por un sólo carril. Toma un poco más de tiempo llegar a nuestro destino, que anteriormente era mucho más rápido, pero con el riesgo de sufrir un accidente por el afán de los antiguos peseros de atiborrar lo más que se pudiera sus incomodísimas "unidades" y ganar pasaje, con asientos rotos, sucios e incómodos; entre la música estruendosa y los aparatos de radiocomunicación que eran útiles a los microbuseros para venir comentando toda clase de vulgaridades entre ellos, y que los usuarios nos teníamos que aguantar. Vaya el reconocimiento a las autoridades del Distrito Federal que se están ocupando por hacer dignos y seguros nuestros trayectos.
Y continuan las observaciones con respecto a este tema:
Es muy curioso y me puedo imaginar la negociación entre las 2 empresas particulares Covilsa y la otra (desconozco su nombre) al establecer la tarifa para las unidades que actualmente ciculan por Reforma, $4.00, $4.50 y $5.00 y se diferencían por: la primera es expresss, la segunda por asientos rígidos y la tercera con asiento forrados de tela y T.V., el caso es que difícilmente la gente puede tener cambio siempre, y por lo general pagamos los 5 pesos. Inicialmente una ruta había empezado sin alcancía, y el conductor cobraba, ahora ya vieron que es "más rentable" poner alcancías para todos, algunos dan boletos, otros no, total que en éste país donde todo es posible, siempre se está buscando la oportunidad para fregar al otro, está es la triste realidad de la sociedad mexicana, la sociedad de los cangrejos.