Una anciana de 78 años, elegantemente vestida, bien perfumada, perfectamente maquillada y con su cabello arreglado a la moda como acostumbraba estarlo cada día, se dirigía, acompañada de un caballero, hacia un asilo que sería en lo adelante su hogar.
Su esposo había fallecido recientemente, lo que motivaba esta mudanza..

















